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EPIGRAFÍA
En un lugar sagrado
se cruzan los caminos, se unen los ríos
y se separan los espacios.
En un lugar sagrado
los cipos señalan las travesías
y en las dehesas pacen los rebaños
y las ruedas marcan las sendas de los carros
y las besanas los surcos de los arados.
Entre un rumor de luces
abundan pisadas y huellas en los claros.
Acude a las encrucijadas.
Verás una piedra que signa con palabras un alto:
"detente, lee, recuerda.
Éste es un lugar sagrado".
Es un poema de José Antonio Antón Pacheco, de su libro El pozo y la estrella, con prólogo de Félix Morales Prado, Cádiz, EH Editores, 2006.
Tomado de Portal de poesia
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